arabica y robusta

El café, como sucede a menudo con las cosas de prestigio, es el resultado de una serie de diferentes elementos. Hay muchas variedades de plantas de las que se obtiene el café. De estas últimas, dos tienen una importancia particular: Arábica y Robusta. La unión de estas dos variedades se difunde en el espacio y en el tiempo para satisfacer las exigencias sensoriales de una excelente mezcla.

El Arábica, cuyo grano tiene forma ovoidal y ligeramente alargada, crece a altitudes bastante elevadas de entre 600 y 2.200 metros. Tiene un aroma intenso, persistente y delicado con un buen equilibrio entre dulce y amargo y un discreto cuerpo, y tiene un contenido de cafeína que va de 0,9% a 1,7%.

El Robusta, cuyo grano es redondo, crece en las llanuras a una altitud máxima de 800 metros y brinda un aroma fuerte pero poco persistente en el paladar. Se caracteriza por su poca acidez y por un fuerte componente amargo, asi como por un elevado cuerpo y un contenido de cafeína de entre 1,8% y 4,5%.